SEMANA II: TERRENO Y ANÁLISIS DE CAPAS
Si tuviera que definir la situación habitacional - urbana de la población, sería DESCONEXIÓN. Hoy fue la salida a terreno, en donde identificamos partes metropolitanas y el gran constante cuando comienza lo habitacional, de avenidas a pasajes, la vida vertical se convierte en canchas de futbol y jardines que se apropian de (estrechas) veredas, sin embargo, algo que se repite es la falta de vegetación y espacios de recreación que verdaderamente funcionen (solo voy a decir que me insolé por la falta de sombra).
Por un lado, tienes la ciudad formal, con edificios planificados, calles rectas y un orden espacial pensado desde el diseño técnico. Por otro, aparece este barrio autoconstruido, con trazados irregulares, viviendas que han crecido de forma orgánica y un tejido social muy denso.
Ese contraste no es solo estético o arquitectónico, sino histórico y social Aquí las casas no siguen un plano maestro: siguen la vida de las familias, sus necesidades y sus posibilidades en cada momento. Sin embargo, esa “informalidad” no significa caos, sino otra forma de pensar el espacio, donde la proximidad, la adaptación al terreno y la apropiación colectiva generan identidad.
Ahí está la oportunidad; integrar sin homogeneizar, mejorar las condiciones de habitabilidad sin perder lo que hace único al barrio, me preguntó cómo resultará en el masterplan y los proyectos a futuro que vamos a desarrollar.
21.08.25
La movilidad se entiende como una serie de capas que se van superponiendo, y que cambian radicalmente entre un barrio y otro.
El desplazamiento comienza en un tejido interno muy denso y autoconstruido. Las calles son angostas, los pasajes se quiebran, y la circulación es eminentemente peatonal. Es un barrio pensado por y para su comunidad, pero no necesariamente conectado a la red vial de la ciudad. Para salir hacia Concepción, los vecinos deben atravesar barreras físicas como la Costanera y zonas de alto flujo vehicular. Esto hace que el acceso al transporte público sea más distante y que las rutas cotidianas se estiren.
A nivel metropolitano, ambos barrios se apoyan en el corredor de la Costanera para conectar con otras comunas del Gran Concepción. La movilidad no es solo infraestructura o transporte público, también es la forma en que el barrio está tejido y su capacidad de integrarse.
En cuanto a comentarios de la profesora y reflexiones, nos fue bien, se nos pidió el condensar la información de una manera más formal y agregar cortes, los cuales nos explican gráficamente esta condición de embudo vertical, el barrio viéndose atrapado entre autopistas. Siento que sacamos muchas conclusiones en base a analizar el tejido, o la falta de, definida con nuestras palabras como la disociación urbano-habitacional. Algo que, al momento de realizarlo me saltó a la vista, fue la cantidad de paraderos que existen, los cuales nos relatan que hay demanda de conexión, pero que no conectan con la situación en el barrio.
De cierta forma, nos hacen olvidar de lo que sucede después de las vías del tren. Como si la vida acabara hasta que llegamos al Biotren. La movilidad es el medio que conecta los diferentes tejidos de la ciudad, no solo físicamente sino también social, económica y culturalmente. Sin movilidad eficiente y accesible, los barrios pueden quedar aislados, aunque estén geográficamente cercanos a centros urbanos, lo que reproduce desigualdades y limita oportunidades. Es un puente entre identidad barrial y ciudad, que permite que la comunidad participe de la metrópolis sin perder su tejido social y su memoria histórica.
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